CorrÃa el año 1998. Un oso y un pájaro, extraña pareja, se convirtieron de la noche a la mañana en estrellas de la Nintendo 64. En el 2001 repitieron el éxito con una súper secuela.No contentos con eso, Banjo y Kazooie dan ahora el gran salto a la pequeña pantalla en una aventura exclusiva para Game Boy Advance.La trama de Banjo-Kazooie: La Venganza de Grunty se sitúa entre la historia del original Banjo-Kazooie y su secuela Banjo-Tooie. Tras derrotar a la malvada bruja Gruntilda, Grunty para los amigos, Banjo y su plumÃfero amigo disfrutan de un merecido descanso. Pero claro, no contaban con que Klungo, el esbirro de Grunty, fuera a construir un traje metálico de bruja para que el espÃritu de Grunty lo ocupara.Es fácil imaginar el enfado de Grunty tras recordar su derrota, asà que lo primero que hace tras volver a la vida es raptar al pobre Kazooie y llevárselo al pasado. Menos mal que Banjo cuenta con la ayuda del siempre dispuesto brujo Mumbo Jumbo, que con uno de sus conjuros lo envÃa al pasado para que rescate a su amigo. Y justo ahà es donde comienza la historia.Lo primero que se aprecia de Banjo-Kazooie es lo mucho que se parece a las versiones de Nintendo 64. Visto desde una perspectiva 3D fija, Banjo puede correr, saltar y rodar igual que antes. Por desgracia, el viaje en el tiempo le ha hecho olvidar el resto de movimientos, asà que tendrá que comenzar por recoger notas musicales repartidas por los diferentes escenarios y cambiárselas por movimientos al sabio Bozzeye. Y una vez que encuentre a su emplumado compinche, éste le ayudará a saltar más alto con sus alas, correr más rápido con sus largas piernas y disparar huevos por el pico.Si eres fan de los juegos originales, reconocerás su jugabilidad al instante. Banjo y Kazooie deben recoger piezas de puzzle (llamadas Jiggys) repartidas por los niveles para poder acceder a nuevas áreas. Estas piezas a menudo también se consiguen completando ciertas tareas: ya sea reunir a todos los polluelos de una gallina o pescar ovejas (no preguntes...), cada tarea es única.Algunas de estas piezas son inalcanzables para el oso o el pájaro. Afortunadamente, Mumbo Jumbo les echa una mano con sus hechizos, transformando a nuestros héroes en las más dispares criaturas. Banjo se convierte en ratón, pudiendo pasar por pequeños agujeros, en vela, iluminando áreas oscuras, en pulpo, para explorar las profundidades marinas, o incluso en tanque, cuando hace falta fuerza de verdad. Lo más curioso de todo es que todas las transformaciones llevan puestos sus pantalones amarillos...La aventura principal te tendrá ocupado muchas tardes, y una vez que la completes, desbloquearás un montón de minijuegos basados en las pruebas para recoger piezas de puzzle. Entonces entenderás lo que significa "pescar ovejas"...    CorrÃa el año 1998. Un oso y un pájaro, extraña pareja, se convirtieron de la noche a la mañana en estrellas de la Nintendo 64. En el 2001 repitieron el éxito con una súper secuela.No contentos con eso, Banjo y Kazooie dan ahora el gran salto a la pequeña pantalla en una aventura exclusiva para Game Boy Advance.La trama de Banjo-Kazooie: La Venganza de Grunty se sitúa entre la historia del original Banjo-Kazooie y su secuela Banjo-Tooie. Tras derrotar a la malvada bruja Gruntilda, Grunty para los amigos, Banjo y su plumÃfero amigo disfrutan de un merecido descanso. Pero claro, no contaban con que Klungo, el esbirro de Grunty, fuera a construir un traje metálico de bruja para que el espÃritu de Grunty lo ocupara.Es fácil imaginar el enfado de Grunty tras recordar su derrota, asà que lo primero que hace tras volver a la vida es raptar al pobre Kazooie y llevárselo al pasado. Menos mal que Banjo cuenta con la ayuda del siempre dispuesto brujo Mumbo Jumbo, que con uno de sus conjuros lo envÃa al pasado para que rescate a su amigo. Y justo ahà es donde comienza la historia.Lo primero que se aprecia de Banjo-Kazooie es lo mucho que se parece a las versiones de Nintendo 64. Visto desde una perspectiva 3D fija, Banjo puede correr, saltar y rodar igual que antes. Por desgracia, el viaje en el tiempo le ha hecho olvidar el resto de movimientos, asà que tendrá que comenzar por recoger notas musicales repartidas por los diferentes escenarios y cambiárselas por movimientos al sabio Bozzeye. Y una vez que encuentre a su emplumado compinche, éste le ayudará a saltar más alto con sus alas, correr más rápido con sus largas piernas y disparar huevos por el pico.Si eres fan de los juegos originales, reconocerás su jugabilidad al instante. Banjo y Kazooie deben recoger piezas de puzzle (llamadas Jiggys) repartidas por los niveles para poder acceder a nuevas áreas. Estas piezas a menudo también se consiguen completando ciertas tareas: ya sea reunir a todos los polluelos de una gallina o pescar ovejas (no preguntes...), cada tarea es única.Algunas de estas piezas son inalcanzables para el oso o el pájaro. Afortunadamente, Mumbo Jumbo les echa una mano con sus hechizos, transformando a nuestros héroes en las más dispares criaturas. Banjo se convierte en ratón, pudiendo pasar por pequeños agujeros, en vela, iluminando áreas oscuras, en pulpo, para explorar las profundidades marinas, o incluso en tanque, cuando hace falta fuerza de verdad. Lo más curioso de todo es que todas las transformaciones llevan puestos sus pantalones amarillos...La aventura principal te tendrá ocupado muchas tardes, y una vez que la completes, desbloquearás un montón de minijuegos basados en las pruebas para recoger piezas de puzzle. Entonces entenderás lo que significa "pescar ovejas"... Â
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por: daniel